—0600 cabo, fui clarito.
—disculpe mi sargento, tuvimos problemas para...
—yo le pedí excusas?
—disculpe señor
—reuna al grupo. Cancelado el desayuno. Hay que moverse.
Gómez se cuadró trabando la mandíbula. Estaba enojado. Clavó la mirada al frente sin dudar. Una marcha de 10 hs con el estómago vacío era un día de mierda, todos lo sabían.
Cuando lo comunicó el grupo se quedó en silencio. Se miraron. El teniente estaba verde y creyeron que se amoldaría a ellos. Error de los grandes. Era un oficial con el ego más grande que ese paisaje, de esos que quiere mostrarse, pero en la montaña no hay público ni aplausos.
Partieron cuando clareaba pero todavía el sol no había aparecido. Marcha mojada. Malestar y poco más.