Tengo que hacerlo, seguro sea esta noche. Allá ellos si no me creen. No importa lo que me pase. Lo descubrí finalmente. Mi vecino es un asesino y hoy me toca exponerlo.
Tengo un revólver cargado, una barreta para ver si puedo reducirlo sin el arma y una soga para atarlo. Si confiesa no será necesaria la policía. Lo hago yo mismo y lo dejo ahí, en el lugar. Para cuando se note que algo se pudre ahí adentro habrá pasado suficiente tiempo. Estaré en alguna provincia o en Uruguay. Cuando revisen la casa encontraran los cuerpos. Vi mucha gente entrar y nunca más salir, no vi autos llegar ni gente, nada. Solo se los traga la tierra, o más bien esa casa. La cuenta es fácil, siguen adentro. Llevo tiempo pensando que hace con ellos. Quizás los entierra, sería lo más común... a veces fantaseo que se los come...no sé. Ese tipo nunca sale. Cada 15 días una camioneta estaciona y le deja bolsas con mercadería. Es de un supermercado chino de acá cerca, y nadie hace menos preguntas que un chino. Les pago las birras a los pibes del barrio que se sientan a tomar en la esquina. Ellos hacen la vigilancia. Les dejé un celular viejo y me mandan mensajes. "Prendió la luz del patio"..."se asomó a la ventana"..."cerró las cortinas"..."transferime plata que compramos unas pizzas"... A veces son caros pero fueron los que me dijeron que mi tío había entrado ahí a hacer un arreglo o algo. La cosa es que lo vieron una noche. Nunca más lo vimos. Era electricista así que se supone que pudo ser alguna changa. Era un poco loco pero era familia. La policía fue después de mucho insistir y no encontró nada, después me amenazaron que si seguía molestando a los vecinos me iban a guardar a mi un tiempo. Desde ahí seguí solo. Ya sé que ese tipo de la esquina de Gálvez esconde algo. Y yo voy a descubrirlo.
Decidí que me meto esta noche. Los pibes me avisaron que él empezó a vigilarlos a ellos. Si sospecha algo y se va, lo pierdo. Como nunca un día salió a la puerta y se puso a mirarlos fijo. Ellos se rieron, hicieron un par de chistes, le gritaron un par de cosas y me llamaron. Para ellos él estaba sospechando algo. Dijeron que tenía una mirada rara, que el tipo no pestañeaba. Para ellos estaba duro como una puerta pero quizás quiso darles un mensaje.
Apenas pasan las 12 de la noche me preparo. Tengo todo en un bolso negro. Nunca maté pero si tengo que hacerlo, que sea a un asesino. Caminé las últimas cuadras por la sombra, no quiero que nadie me vea. No me muestro, voy por el oscuro. Salto el paredón de atrás. La casa también está oscura pero él está adentro, estoy seguro. Tengo la barreta preparada para todo. Sea una puerta, un portón, una reja, una persona. Tengo la fuerza de mi odio por ese tipo, ese enfermo.
Hay una luz, arriba, en una de las ventanas. Sabía que no me equivocaba. Él está, y si él está entonces lo que hizo con toda esa gente se descubrirá por fín. Yo lo voy a hacer hablar. Me va a decir todo. ¿Dónde están? ¿Qué les hizo? Hasta perdón va a pedir, me voy a ocupar de eso.
Rompo la puerta de atrás pero apenas hago ruido. La barreta se me da bien. Sé donde aplicar la fuerza para que la cerradura ceda. Había una reja antes pero estaba abierta. Se nota que se cree intocable.
Me golpea en la cabeza una opresión grande. Es como si el ambiente de ese lugar fuera tan denso que te traspasara. No es un olor, no es un ruido, pero es algo que está presente. Es muy fuerte y no logro despejar mis ideas, me cuesta pensar. Toda esa claridad que tenía se fue apenas pasé la puerta que había ido forzado. Casi me caigo de rodillas. No entiendo que me pasa. Se me confunde todo y no parezco dueño de mí.
Es como un zumbido taladrándome en silencio, haciéndome sentir nauseas, escalofríos, temblores. No tengo frío pero mi cuerpo se sacude levemente. Apreto la barreta lo más firme posible con el puño, tratando de no perder el foco, mi misión, mi propósito. El zumbido sigue y es como si detrás de el un eco me hablara. Una voz lejana, tranquila, como si intentara apaciguarme. Intenta decirme algo de forma suave. Me dice que me vaya. Me gana la náusea, intento llegar a una ventana más adelante. Sólo necesito un poco de aire me convenzo. Solo eso y podré seguir pero apenas puedo abrirla. Afuera la negrura es infinita, profunda. No veo ni el suelo y solo siento como sube calor. El zumbido es más intenso ahora. El vaho se impregna en mí como si un cráter volcánico me rodeara. Pero no veo nada, ni luz, ni sonidos, está todo negro asi que cierro la ventana antes de desvanecerme. No entiendo a mi cuerpo. Es como si se negara a seguir, pero puedo obligarme a hacerlo y lo hago. Me tomo de los pocos muebles que hay en la sala. Arriba, la luz estaba arriba, debe haber una escalera pero no veo nada parecido a una. Veo puertas arriba, habitaciones pero no hay escalera. Y suben hasta perderse de vista, no puede haber tantas. No tiene sentido. Algo en mí me dice que debo flotar para ascender, para subir, y no entiendo de dónde saco esa certeza. El bolso me pesa, no me deja, la barreta en la mano me pesa y no me deja, pero quiero desesperadamente flotar, abandonarme y dejar que esa corriente caliente se ocupe del peso de mi cuerpo. Intento aferrarme al arma, a la soga, al pedazo de metal con el que se funde mi puño. Se que si los sueltos cederé y no quiero. Cierro los ojos para evitar el mareo que me sobreviene. Estoy borracho del ambiente de ese maldito lugar. Quizás es algo que esparce ese hombre. Una clase de protección o droga, me digo en un rapto de claridad, que pronto se pierde, se disipa. Es un mentiroso y su casa transpira mentira. Exhala maldad. Me intoxica. No me olvido de lo que vine a hacer me digo y ya no tengo los pies en el suelo. Floto, y la sensación es inexplicable...¿Qué me pasa? tampoco se dónde es arriba o abajo, como si todo diera igual. Intento llegar a alguna pared. La barreta me detiene y pesa cada vez más. Podría liberarme de ese peso. Si lo suelto creo que podré llegar al nivel superior. No subo en linea recta sino que voy girando levemente. Termino por soltar la barreta que no cae, se queda cerca de mí haciendo su propio dibujo en el aire...¿Qué es esto? Me han drogado entonces? como si estuvieran esperándome y desactivaran mi odio con ese engaño de la liviandad. Tampoco puedo enfocar mi enojo. Lo pierdo, se disipa y vuelve en oleadas, pero no permanece. Es inconstante, episódico...¿Qué vine a hacer? y la respuesta que tenía tan clara antes de entrar a este extraño lugar ahora es lejana, tan poco clara. Quiero flotar y olvidar lo demás...pero no puedo. Uso mis piernas para impulsarme. Hay una luz que se cuela por debajo de una puerta allá arriba. Me la marco como meta. Debo llegar a ella.
Apenas puedo alcanzar el picaporte. Me estiro en el aire como si de una pileta invisible se tratara. Nado de alguna manera, buscando abarcar espacio y lograr un punto de apoyo. Finalmente lo logro. Me agarro firme del pomo metálico y no lo suelto. Eso me ancla finalmente a algún lugar. Miro por sobre mi hombro y ya no veo la barreta por ningún lado pero me toca seguir. El bolso también se perdió. Tuve mucha menos conciencia de él. Aún me tengo a mí, tengo mis recursos y serán suficientes. Giro el pomo y abro. Apenas pongo un pie en la habitación el efecto se interrumpe, ahí dentro no floto. Me siento liviano aún pero recupero la vertical. Al fin estoy sobre mis pies de nuevo. Él está de espaldas a la puerta, está inclinado sobre una mesa de trabajo. Lleva un pullover amplio gris que se mueve como si dentro un montón de pequeños bultos se agitaran. El zumbido se eleva en intensidad y ahora sé que él es la fuente. No parece advertir mi presencia, o no le importa que esté ahí. Veo que extiende algo trabajosamente sobre el mesón. Me acerco despacio. Cada tanto se detiene pero no a causa de mí. Está observando su obra. La analiza con sumo cuidado. Sigo dando pasos cortos y silenciosos. Él ahora levanta su creación y la expone a la luz sobre su cabeza. Es como cuero, es como un género, es piel...y por su color, piel humana, con la forma de un brazo...es un brazo que se extiende hasta acabar en la muñeca. Veo que su propio brazo está desgranado, con terribles cicatrices, como si algo se lo hubiera carcomido, guardando apenas las formas anatómicas...¿Para eso necesitabas a tus victimas? ¿para repararte? ¿sanarte? injertarte?
Una voz se forma en mi pensamiento.
NO
Me alarma como surge en mi cabeza la respuesta a una pregunta que no había formulado en voz alta.
NO PUEDO TOMAR NADA DE ELLOS
¿Y para que los matás? ¿Qué hiciste con ellos? ¿Dónde están todos?
DONDE DEBEN ESTAR
No entiendo como pudo surgir ese diálogo. Sucedió en mi cabeza, de la nada. Y me entregué a ese intercambio con la facilidad con que había flotado, antes de saber que podía.
TODAVIA PUEDES IRTE, Y OLVIDARME
No puedo olvidarte, porque no puedo olvidar a mi tío ni a todos los que te llevaste.
AUN NO ME LOS HE LLEVADO
Y no te los vas a llevar. Se oyó fuerte en mi cabeza esa sentencia. Terminante. Fuerte como el estampido del revólver apuntado al centro de su "humanidad"
El acto de empuñar el arma, dirigirla contra él aún de espaldas y apretar el gatillo, desencadenando la detonación, pareció cuestión de un instante, y sin embargo él se movió con una rapidez inusitada. Vi su brazo atrofiado estallar cuando el blanco era el centro de su espalda. En esa finta se desplazó contra la pared que parecía de madera, con separaciones entre los listones. No era una sucesión de tablas cerradas sino una especie de enrejado que dejaba largos huecos oscuros, varillas de lo que parecía pino. Y entre todas las cosas que vi aquella noche presencié como se colaba entre las maderas y desaparecía dejando tras de sí el amplio pullover gris de lana basta. El brazo que le quité con el balazo estaba allí. Contorsionándose como si de una extraña víbora se tratara. Fue un espectáculo horrible ver como ondulaba sobre la mesa de trabajo, cada vez con menos fuerza mientras el retazo de piel intentaba llegar a él. Mi cabeza se negó a procesar todo eso. Sólo me decía una y otra vez..."no sé que es lo que estoy viendo"
El brazo se quedó quieto por fin, y la piel se terminó posando sobre los restos, para deshacerse encima, como si hubiera algún tipo extraño de atracción entre ellos.
LO NECESITABA
La voz en mi cabeza volvió y me asustó por lo repentino así que descargué un par de balazos más en la pared por la que se había colado.
—¡Salí cobarde! —grité, para romper con los diálogos mentales y recuperar la sonoridad de las palabras mientras apuntaba hacia el lugar por el que había escapado. —Vas a pagar por todos!
TODOS ESTÁN MURIENDO
De pronto, algo se agitó entre los listones de madera así que me preparé. Las últimas dos balas fueron a parar dónde se escuchaba el roce de algo que reptaba por las paredes. Creí tener un último cartucho, seguramente para mí si no lograba acabar con él. Apenas ví que no le había hecho más daño pensé en volarme los sesos y me apunté a la sien. Un latigazo oscuro me quitó el arma de la mano. Un tentáculo morado se agitaba en el aire amenazante. Detrás de él una forma empezó a colarse entre las maderas de la pared como si algo denso se volviera maleable y fluido, desbordándose por todas las rendijas para volver a unirse del otro lado tomando la forma de un hombre, llenando de nuevo el pullover gris, solo que sin un brazo pero con ese tentáculo violáceo naciendo del hombro maltrecho. Lo peor fue ver ese apéndice verdeazulado coronarse en un ojo intenso y sin párpado que no dejaba de observarme. Estaba allí, ante eso, desarmado y expuesto y fue cuando empecé a entender de que se trataba esto de la muerte. Cuando por fin estuvo erguido ví que sus facciones podían parecer de un hombre pero eran casi una máscara. Un rostro sin vida, imitación de un hombre. Los ojos quietos sin expresión ni brillo que no se posaban en nada, mirando la nada. Era claro que no podía abandonar esa casa sin dejar en evidencia que era poco menos que una copia barata. El tentáculo era todo lo que parecía tener vida, y sin embargo, parado frente a mí, el oponente era formidable.
TODOS ESTÁN MURIENDO...
No sé que debía hacer con esa información. Solo cerré los puños esperando el enfrentamiento, pero él se deslizó y se acercó dónde su brazo perdido había abandonado toda forma.
CUESTA MUCHO HACER PIEL
—Por eso se la robas a las personas?
No me contestó, creo que empezaba a ignorarme. Parecía tratar de procesar los restos porque los juntó cuidadosamente. Sin embargo el tentáculo del ojo seguía fijo en mí. No surgía de su hombro sino casi de su cuello. Supongo que tenía más pero no llegaba a verlos, solo el brazo que le quedaba que trabajaba a toda marcha.
TARDAS MUCHO EN ENTENDER
Estaba parado detrás de él, tenía una oportunidad más, pero buscaba con qué atacarlo. Me acerqué sigiloso para espiarlo de cerca. Vi que todos los restos eran una masa color marrón y se la aplicaba en uno de los tentáculos. El ojo que lo coronaba goteaba una secreción que se iba haciendo más densa. Se estiraba, supongo que volviéndose eventualmente en dedos ya que el ojo iba desapareciendo en el centro de la amorfa palma. Alcé mi mano para golpearlo. La nuca se le volvió un hervidero de pequeños haces de filamentos. Era su propio pelo volviendo vivo. El resto de él seguía trabajando en su brazo pero su nuca se erizó sabiéndose amenazada. Fue uno de estos filamentos, un muy delgado tentáculo se disparó hacia mí. No pude reaccionar a tiempo para evitarlo. Solo sentí un ardor en mi ojo, sentí una lágrima muy caliente caer y...
AHORA SOY ÉL, ME ATURDIAN SUS PENSAMIENTOS. NECESITO TRABAJAR
Me nutro de sus proteínas. Tenía hambre ahora que lo pienso...aaah... también puedo hablar mejor. Parece que le gusta leer, veo gran reserva de palabras. Quizás podamos hablar cara a cara pero primero dejaré que esté en silencio. Que perciba su inferioridad. No tengo más remedio que someterlo...hmm...rico... palabras nuevas...cadena de aminoácidos... dónde leyó eso? es curioso, lee todo, no tiene gran educación pero...es curioso, entiende el "hambre" y sus bicicitudes...hmm...no tiene gran estima por la ortografía y la gramática...se la grabaré correctamente..."v i c i s i t u d e s"...o podría usar variaciones...que él decida. Listo.
—Hola intruso, puedes llamarne viajero.
—Devolveme mi mente hijo de puta!
Un poco más de silencio quizás. Seguiré buscando un poco más mientras trabajo. Fueron muchos meses trabajando en esa piel. Debería haber absorbido a un genetista alguna vez. O algún tipo de hombre de cuencia...ciencia...eso. Se degrada muy rápido. Pero no puedo acercarme a ningún lugar con mucha seguridad así...o quizás... claro, él tiene esa noción incorporada. Interesante el intruso. Si soy discapacitado puedo ponerme una...pritesos...hmm no, protes... prótesis... eso. Muy bien. Debo dejar de alimentarme de vagabundos. Nublan bastante la razón. O de técnicos, solo saben de una cosa. Pero cómo saberlo? Veamos si quiere hablar ahora.
—Te daré otra oportunidad...
—Que mierda querés de mí? matame de una vez!
—Y por qué debería hacerlo? Solo con jugar con tu lóbulo frontal o intervenir tu neocortex y estarás trabajando para mí. Intervenir tus secreciones y hasta tendrás deseos conmigo. Toco esta glándula y ves?... ahora te sientes a gusto conmigo.
—No soy tu juguete, hablemos, pero no intentes manipularme.
—Cuanta resistencia al placer. Eso te hace más determinado. Interesante. Bueno, intentemos... dispara tus preguntas ja!...hice un pequeño chiste.
—Si matas a los míos no puedo verte amigable.
—Entiendo. Preservas tu especie. Es por la cadena genética?
—Mi tío me crió, mi papá murió cuando era muy chico. Le debo mucho.
—Es una deuda monetaria? debes suplirle algún tejido? explícame
—No se puede explicar, es mi familia y lo quiero.
—Espera... quieto...tu corteza está segregando oxitocina. Inunda tu organismo. Mira cómo activa tu sistema, pasó al sistema endocrino. Ahora genera emociones de respuesta en tu cuerpo, son... fisiológicas, cambios químicos, hay mucha dopamina en tu hipotálamo...tu respuesta física se magnifica. Desprecias el dolor, la fatiga, puedes controlar eso?
—No, solo reacciono a eso.
—Notable. No lo veo tan seguido. Claro que debo sorprenderlos para alimentarme. Se asustan a veces. Debería... cómo decirlo?...seducirlos?
—No, porque se despierta con las mujeres.
—No entiendo, tu tío no es mujer y lo produce intensamente en ti
—No es esa clase de amor...no sé como explicarlo, es familia, es parecido pero no es eso.
—También se aman entre varones, veo televisión cuando tengo tiempo. Es bastante común... déjame revisar por ti...
—No me manipules
—No, lejos de eso. Acá tengo una categoría...no está muy superficial... está en...esto es conflictivo...amor...filial?
—No creo mucho en eso pero algo así
—Oh...no confías en ese impulso...crees que tu padre no te quería. Tienes recuerdos...estos surgen fáciles... por qué te pegaba? un rito de iniciación?
—Queria hacerme duro.
—Claro, más resistente al ambiente...debe ser una forma eficiente.
—No. Era para hacerme insensible. Lloraba por todo. Quería que no fuera maricón.
—Oh...no quería que amarás a tu propio sexo. Claro, afecta la reproducción. Preservaba la especie. Era científico?
—No, colectivero
—...
—Transportaba personas.
—Exigente ocupación según veo. Debía cuidar el acervo genético y la cadena de reproducción.
—No entendés nada. No importa, ya está muerto.
—Y tu tío lo reemplazó para garantizar tu correcta reproducción. Entiendo.
—Prefiero que me mates a que me obligues a lastimar a otros.
—He viajado suficientes... cómo le dicen ustedes?...oh, no tienen unidades astrales de medida. Vengo de muy lejos, el viaje es...penoso? debo perder toda forma, volverme incorpóreo... unidades de luz tienes? a ver? algo así como fotones. Y cuando llego a mi destino debo volver a reunirme con mi forma. Debo basarme en un autónomo...no, auto... autóctono, ahí está.
—Qué querés de nosotros? de mí... qué hiciste con mi tío?
—Nada que él no quisiera.
—Él no hubiera abandonado a su familia.
—No sabes todo de él. Él se entregó a mí.
—Qué carajo significa eso? te lo comiste?
—Es innata tu noción de alimento, caza y muerte, pero mi orígen no está basado en el carbono. No puedo hacer eso de...comerlos. Deberias ver algo que tengo aquí pero primero debo confiar en tú...en tí. Ahí está. En tí.
—Tomaste cosas de mí cuando te metiste, sos un mentiroso.
—Apenas unas proteínas. Nada muy complejo...es como si hubieras dormido poco realmente...oh, empiezo a comunicarme con fluidez...por fin he terminado de absorber tu léxico.
—Dónde está mi tío?
—Ciertamente tu apego es intenso. Él está en espera. Si suelto tu mente te apaciguarás?
...
—No intentes atacarme, me es mucho más valioso un intercambio voluntario. O quieres dormir hasta que termine?
Sentí el vértigo de salir de una especie de sopor muy profundo. Sentía mi cabeza revuelta. Me costó hasta mantenerme en pie. Lo volví a ver trabajando en su brazo. Ya tenía la forma y casi el aspecto. Solo faltaba el color. Era extremadamente pálido.
—Le falta color. Parece podrido.
—Lo sé, pero no puedo imitar aún la circulación de la extremidad. Apenas logro mantenerla activa. Apenas comenzaba a usarla y empezaste a dispararle.
—Me prometiste algo...eh...no sé cómo llamarte.
—No podrías usar tu aparato del habla para llamarme pero puedes decirme viajero. Tu tío está en esta casa...pero ya no podrá irse..o al menos no a tu mundo. No porque se lo impida sino porque está... cuándo le falta salud.
—Enfermo?
—Eso... llegó a mí desesperación. Volver perder contacto tu léxico. Es más fácil si dentro.
—Te entiendo perfectamente. Decime que le pasa a mi tío
—Neoplasia...en varios órganos. Células inviables espontáneas. Desvío genético.
—Tiene cáncer?
—Así le llaman, pero no entiendo no cura, por qué no bloquean los receptores de proteína, limitan la glucosa que alimentan las células extraños...limitar...
—No podemos curarlo.
—Extraño, pero posible de ustedes. Y sin embargo intentó sucesar de muerte propia aquí cerca. Suicidar...lo traje aquí pero muy lastimoso...lastimado. Eso.
—Quiero verlo.
—Puedo, pero no tocarlo.
Otra vez ví un pelo de su cabeza alargarse amenazante. Abrí el ojo resignado a mi suerte. Osvaldo lo merecía. El ardor me hizo lagrimear pero resisto. Está flotando, lo veo. Bajo la casa hay como capullos. Él está dormido en uno y su cara está serena.
—No despierto hasta sanar, mucha heridas...un momento, debo absorber léxico primero... él decidió morir y no ser encontrado, pero yo percibí su angustia. Era muy intensa. Su miedo y a la vez determinación. Tenía un arma parecida a la tuya y mucho tejido se perdió en su autoataque?
—Se voló los sesos...la puta madre! por qué Osvaldo?
—Los tejidos se dañaron, pero no autónomos. Se puede recuperar desde el tronco encefálico. La amigdala está casi intacta.
—Y cómo te comunicaste con él?
—A esos niveles es simpleza. Solo consuelo y le dije duerma hasta que sanar. El miedo se irá. No habrá...no tendrá...es difícil. Tu dolor está bloqueando área de hablar.
—Va a vivir? —lloro, no puedo evitarlo.
—Celda produce células nuevas. Lentamente, y necesito yo también. Pero evilus...evol...
Me soltó por completo. Otra vez se puso a trabajar en su maltrecho brazo y me siento culpable. Pero no podía saberlo. Estaba cegado. Pero su cara tiene paz. Osvaldo tiene paz y entonces yo también.
ESA ES LA VERDAD
—Cómo puedo ayudarlo? qué tengo que hacer?
TENGO QUE TRABAJAR, NO PUEDO PERDER TIEMPO. HAS GUARDIA, CUIDAR, LUZ DEBE SEGUIR PULSANDO.
—Cuidar? cuidar de qué?
LUZ ATRAE TODO.
Veo que se pierde otra vez en la pared con su brazo a medio hacer y me quedo solo. Ya no vuelve y yo tampoco lo haré. Sólo si necesitara ver a Osvaldo otra vez pero no me animaría a pedírselo. Y si viera su cuerpo lentamente descomponerse? y si me mintió para que soportara la pena?
Despierto en la calle. Es como si hubiera soñado pero se que no.
Sólo puedo quedarme en la esquina cuidando esa casa. Ese espacio. Es lo que Osvaldo se merece. El único padre que conocí...o el único que acepté. Ahora tomo la posta con firmeza. Nunca quiso ser una carga, pero yo la tomo cada noche con la certeza de que el viajero es la esperanza que le queda. Y que es el único motivo por el que sigo rondando el barrio. Sigo pagando cervezas de día, sigo fumando por las noches en esa esquina, quizás, solo quizás, un día se asome alguien por la ventana y salude, alguien que no tenga tentáculos y sepa sonreir, alguien con una cara familiar.